Transcripción:
Entrevistador: Pastor John, mi pregunta para usted es: ¿Cómo puede alguien, cómo puedo tener la seguridad de la salvación? Creo que es muy importante porque gran parte de nuestro crecimiento en Cristo bíblicamente se basa en la confianza de que hemos sido salvos y, muchas personas no saben si realmente han sido salvas, piensan que sí, pero no recuerdan una fecha específica o luego estuvieron una temporada en pecado y, por lo tanto, es difícil para ellos seguir adelante con la confianza de que han sido salvos y están muertos al pecado. Así que ayúdenos, ¿cómo podemos tener la seguridad de que somos salvos?
Pastor John MacArthur: Bueno, puedes desechar una cosa que puede quitarte la seguridad y esa es la idea de que podrías perder tu salvación. Eso es una mentira, la salvación es para siempre, la salvación es eterna, nada nos separará del amor de Cristo. Jesús dijo en Juan 6: “Que de todo lo que él me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final”. La salvación es para siempre. Así que si eres salvo es para siempre., esa fe no puede fallar porque esa fe no es tu fe, es un don de Dios, que Él te ha concedido, Efesios 2. Así que desecha eso, si tienes bien la teología, la salvación es para siempre, así que todo lo que quieres saber es, ¿mi salvación es para siempre?
Así es como lo sabes. Creo que hay tres test y luego un cuarto comentario.
Test número uno es: ¿Qué amas? “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas”. ¿Qué son estas cosas hechas nuevas? Me gusta pensar que son nuevas inclinaciones, así que la primera marca de un creyente no es un amor perfecto, sino un amor que es evidente. ¿Qué amas?, ¿amas al Señor?, ¿amas Su Palabra? No lo amas como deberías, necesita ser incrementado, no amas la Palabra deberías, pero amas esas cosas, amas a Pueblo de Dios, quieres estar con Su pueblo, quieres estar en la Iglesia, quieres ser parte de un grupo que adora. De modo que el amor es la primera evidencia de un corazón transformado.
El segundo test es la humildad. Hay un sentido en el cual eres consciente de tu pecaminosidad y nunca olvidas esta gracia increíble que fue concedida para salvarte.
El tercer test es la obediencia, no es una obediencia perfecta, pero es un anhelo en tu corazón, de obedecer al Señor, lo reconoces como el Señor al que quieres obedecer.
Así que, amor, humildad y obediencia.
Y, en cuarto lugar: lo que confirma tu fe en la vida, en la vida, en la realidad, no es una idea en tu cabeza, son las pruebas, es lo que tu fe puede sobrevivir, la gente dice, “Bueno, creo en el Señor”, y algo sale mal en sus vidas y se van. Bueno, eso no es una fe salvífica, eso no es una fe que es un don de Dios, porque ese don perdura. Tienes a Job como una ilustración: devastación, solo devastación en todos los sentidos. Y él dice: “aunque Él me mate, en Él confiaré”. Cuando pasas por una prueba, tal vez tu mamá tenga cáncer o tal vez tu papá murió o tal vez suceda algo horrible o tal vez estés involucrado en una relación y la persona en la que estás interesado se aleja de ti o cualquiera que sea el problema, tal vez tengas una enfermedad. ¿Tu fe permanece intacta a través de esa prueba? Sobre eso habla Pedro cuando dice, que son ese tipo de circunstancias las que confirman tu fe, tengo que decir esto con toda honestidad, si tienes 15 años podrías cuestionar tu fe más de lo que harías si tuvieras mi edad, porque he pasado por eso. Mi esposa tuvo una fractura en el cuello y fracturas en la columna vertebral, ella podría haber muerto. Mi hijo tuvo un tumor cerebral. He pasado por enfermedades en las que casi muero, coágulos de sangre en mis pulmones, y mi fe se manifiesta y se fortalece todo el tiempo. Así que digo que esta no es mi fe, esta es una fe que resiste la prueba. El diablo dijo “Job solo confía en ti, porque lo bendices”. Dios dice, “está bien, quítale todo y probaremos su fe”. Le quitaron todo y Job dijo, “aunque me mates, confiaré en ti”. Eso es un don de Dios, es una fe que viene de arriba. A medida que creces como cristiano, a medida que tienes más experiencias que desafían tu fe, si llegas al otro lado confiando en el Señor, aun amándole, siendo humilde, deseando ser obediente, esas son las pruebas de fuego.
Entrevistador: Usted dijo, amor por Jesucristo o a quién amas y qué amas, porque somos nuevas criaturas, la humildad que procede de lo que Cristo ha hecho por nosotros en el evangelio. Luego usted mencionó la obediencia y las pruebas, tengo una última pregunta para usted sobre la obediencia, porque creo que el pensamiento de muchas personas podría ser, “bueno, quiero obedecer a Jesucristo, pero cuando observo mi pasado e incluso cuando considero el año pasado, veo tana desobediencia y luchas con el pecado. ¿Cómo puedo saber si soy lo suficientemente obediente como para evidenciar un amor por Jesucristo?, ¿qué diría usted?”.
Pastor John MacArthur: Bueno, no estás tratando de ganar la salvación, ya la tienes. Así que no es tu obediencia para ganar la salvación. El apóstol Pablo dice, “¡miserable de mí!”. Él dice, “no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago”. Este es un creyente maduro en Romanos 7 y está diciendo: “soy el principal de los pecadores”, así que nunca llegarás a un punto en el que no tendrás pecado, eso es parte de lo que te hace ser humilde, ¿no? Eso es parte de lo que te hace ser humilde. Si buscas la perfección en tu vida, nunca la encontrarás, así que me gusta pensar en una dirección, no como una perfección, ¿cuál es la trayectoria de tu vida?, ¿es hacia Cristo? ¿Es hacia una evaluación honesta de tu propia pecaminosidad lo que te hace ser humilde? ¿Es la dirección de desear ser obediente? No obedezco al Señor de manera perfecta, por eso necesito ser salvo con una salvación que es eterna, porque otra forma de expresarlo Johny sería así, si pudiera perder mi salvación, la perdería, ¿no? Si pudiera, la perdería, porque no tengo el poder para sostenerla, es por eso que la Biblia nos dice que no tenemos que aferrarnos a nuestra salvación, Dios se aferra a nosotros, y se aferra a nosotros dándonos una fe que no fallará.
Entrevistador: Muy bien, como nuevas criaturas necesitamos evaluar qué y a quién amamos. Hay una humildad que acompaña a los que son verdaderamente salvos, están quebrantados por su pecado y están agradecidos por lo que Jesús ha hecho. Hay un deseo de ser obedientes y luego están las pruebas. ¿Salimos de las dificultades de nuestra vida con una fe más fuerte o, como usted dice, nos alejamos de Jesús?
Pastor John MacArthur: Por eso tienes por sumo gozo cuando te hallas en diversas pruebas, que tu fe sea probada es lo que confirma.
Entrevistador: Muchas gracias, pastor John.